Bendeciré á Jehová que me aconseja

 Bendeciré á Jehová que me aconseja: Aun en las noches mi corazón me instruye. A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no seré conmovido. (Salmos 16:7-8)

Referencias:

Salmos 42:8
De día mandará el SEÑOR su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo; elevaré una oración al Dios de mi vida.

Salmos 63:6
Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche.

Salmos 73:24
Con tu consejo me guiarás, y después me recibirás en gloria.

Salmos 77:6
De noche me acordaré de mi canción; en mi corazón meditaré; y mi espíritu inquiere.

Hechos 2:25
Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO.

1 Corintios 15:4
que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

Salmos 18:18
Se enfrentaron a mí el día de mi infortunio, mas el SEÑOR fue mi sostén.

Salmos 23:4
Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento.

Salmos 27:8
Cuando dijiste: Buscad mi rostro, mi corazón te respondió: Tu rostro, SEÑOR, buscaré.

Salmos 73:23
Sin embargo, yo siempre estoy contigo; tú me has tomado de la mano derecha.

Salmos 109:31
Porque El está a la diestra del pobre, para salvarlo de los que juzgan su alma.

Salmos 110:5
El Señor está a tu diestra; quebrantará reyes en el día de su ira.

Salmos 112:6
Porque nunca será sacudido; para siempre será recordado el justo.

Salmos 121:5
El SEÑOR es tu guardador; el SEÑOR es tu sombra a tu mano derecha.

Salmos 123:1
A ti levanto mis ojos, ¡oh tú que reinas en los cielos!

Salmos 123:2
He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de su señor, como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran al SEÑOR nuestro Dios hasta que se apiade de nosotros.


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