Eclesiastés 12:2
antes que se oscurezcan el sol y la luz, la luna y las estrellas, y las nubes vuelvan tras la lluvia;
Isaías 13:10
Pues
las estrellas del cielo y sus constelaciones no destellarán su luz; se
oscurecerá el sol al salir, y la luna no irradiará su luz.
Isaías 24:23
Entonces
la luna se abochornará y el sol se avergonzará porque el SEÑOR de los
ejércitos reinará en el monte Sion y en Jerusalén, y delante de sus
ancianos
estará su gloria.
Isaías 34:4
Todo
el ejército de los cielos se consumirá, y los cielos se enrollarán como
un pergamino; también todos sus ejércitos se marchitarán como se
marchita la hoja de la vid, o como se marchita
la de la higuera.
Ezequiel 32:7
Cuando te hayas extinguido, cubriré los cielos y oscureceré sus estrellas; cubriré el sol de nubes, y la luna no dará su luz.
Joel 2:10
Ante ellos tiembla la tierra, se estremecen los cielos, el sol y la luna se oscurecen, y las estrellas pierden su resplandor.
Joel 2:30
Y haré prodigios en el cielo y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo.
Joel 2:31
El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del SEÑOR, grande y terrible.
Joel 3:15
El sol y la luna se oscurecen, y las estrellas pierden su resplandor.
Amós 5:20
¿No
será tinieblas el día del SEÑOR, y no luz, oscuridad, y no resplandor?
Amós 8:9
Y
sucederá que en aquel día--declara el Señor DIOS-- yo haré que el sol
se ponga al mediodía y que la tierra en pleno día se oscurezca.
Sofonías 1:15
Día
de ira aquel día, día de congoja y de angustia, día de destrucción y
desolación, día de tinieblas y lobreguez, día nublado y de densa
oscuridad,
Mateo 24:21
porque
habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el
principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás.
Hechos 2:20
EL SOL SE CONVERTIRA EN TINIEBLAS Y LA LUNA EN SANGRE, ANTES QUE VENGA EL DIA GRANDE Y GLORIOSO DEL SEÑOR.
Apocalipsis 6:12
Vi cuando
el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio
hecho de cerda, y toda la luna se volvió como sangre,
Apocalipsis 6:13
y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como la higuera deja caer sus higos verdes al ser sacudida por un fuerte viento.
Apocalipsis 8:12
El
cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol,
la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas, para
que la tercera parte de ellos se oscureciera y el día no resplandeciera
en su tercera parte, y asimismo la noche.